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Actividades
Parque Nacional de Ordesa
- Faja de Pelay y Senda de los cazadores
Se conoce con el nombre de «faja» los salientes que en forma de
cornisa se han ido formando en los altos murallones rocosos de esta zona del
Pirineo como consecuencia del rosario de erosiones. La vegetación se
desarrolló de tal manera en estas cornisas que hace resaltar el color
gris de las paredes. En el valle de Ordesa se han formado varias fajas: Diazas,
Duáscaro, Mondarruego, de las Flores... y la de Pelay, quizá
la más interesante. Tiene una altura media de 1.900 metros y alcanza
la máxima altitud, 1.949 m, frente al circo de Cotatuero en el lugar
conocido como Planeta de Calcilarruego. La faja tiene tres entradas posibles:
por la puerta del Parque siguiendo el camino de Turieto, por la senda de los
Cazadores, y por la ribereta de Araza. Para esta excursión elegimos la
segunda.
La excursión a la faja de Pelay, situada en el murallón sur del
valle de Ordesa, es la primera que deben hacer quienes no dispongan de mucho
tiempo, pues permite adquirir una visión de conjunto de lo que es la
esencia del cañón, sin necesidad de subir más arriba, y
al mismo tiempo sirve de orientación para los que se dispongan a introducirse
en el macizo de Monte Perdido.
Horario: entre 6 y 7 horas (ida y vuelta).
Punto de partida y de llegada: El recorrido comienza al final
del aparcamiento de la pradera de Ordesa, en un camino a la derecha que pronto
nos permite cruzar el río Araza por un puente de madera y nos introduce
de lleno en la ascensión de la Senda de los Cazadores; un cartel colocado
en el inicio de la senda nos permite comprobar que estamos en el buen camino.
Se trata de una ascensión zigzagueante que nos hace ganar altura por
la faja de Pelay. La subida es empinada y probablemente resbaladiza; en invierno
la presencia de hielo es habitual por lo que no se recomienda a menos de estar
equipados para la progresión en hielo.
Al cabo de una hora y media de ascensión jadeante, llegaremos al mirador
de Calcilarruego, punto culminante de la ruta. El bosque ha desaparecido, aunque
habremos salvado más de 600 metros de desnivel por la escarpada y umbría
ladera septentrional de la sierra de las Cutas o Cárquera. Situado a
1.952 metros de altitud sobre un promontorio rocoso, Calcilarruego es, además
de un mirador, un pequeño refugio de fortuna. Desde él se divisa
una de las panorámicas más geográficas de Ordesa en la
que se suceden los circos como el de Cotatuero y Carriata, y cumbres emblemáticas
como las del Tozal de Mallo, el Gallinero y Fraucata. Y a nuestros pies, perdido
en el fondo del valle, el río Araza, alimentado por un torrente que baja
a trompicones del circo de Cotatuero. La parte más dura del recorrido
se ha acabado; a partir de ahora, el terreno es prácticamente llano y
algo descendente a lo largo de toda la faja de Pelay, circunstancia que nos
permite observar la variada flora que crece a nuestros pies. A medida que nos
acercamos al circo de Soaso, la senda continúa perdiendo altura hasta
coincidir con el camino que discurre por el fondo del valle paralelo al Araza.
A la izquierda del circo se observa la cascada de la Cola de Caballo, impresionante
desde la base, y por encima de él se adivina la presencia del refugio
de Góriz, punto de arranque de las ascensiones al Monte Perdido. El regreso
lo haremos por el bullicioso camino del fondo del valle.
- Llanos de Lalarri
Recorrido que nos lleva desde el Parador de Monte Perdido hasta los Llanos
de Lalarri, en el Valle de Pineta perteneciente al Parque Nacional de Ordesa
y Monte Perdido. Paseo especialmente recomendable para los que deseen hacer
un corto recorrido o dispongan de poco tiempo.
Desnivel: 280 m.
Duración: Ida y vuelta de dos a tres horas.
Consejos: Paseo especialmente recomendable para los que deseen
hacer un corto recorrido o dispongan de poco tiempo.
Punto de Partida: Aparcamiento del Parador Nacional Monte Perdido.
Desde el parador bajar por la carretera unos 50 m. hasta la fuente y ermita
de la Virgen de Pineta. Junto a ésta sale una senda que en pocos metros
se interna en un profundo hayedo. El camino bien marcado no tiene perdida y,
en su parte final coincide con la pista de acceso restringido que desde el fondo
del valle accede a los llanos de Lalarri.
Coronados éstos la panorámica es sensacional extendiéndose
ante nuestros ojos unos grandes prados llanos en los que pastan rebaños
de vacas y algunos caballos. Este punto constituye un buen mirador desde el
que observar las paredes de Pineta y sus picos cimeros (las Tres Marías),
el collado de Añísclo, el macizo de las Tres Sorores o Monte Perdido
y el puerto de la Lera. Los llanos pueden recorrerse tranquilamente hasta el
fondo del valle en donde las aguas del barranco de Lalarri, provenientes de
los lagos de la Munia rompen en varias cascadas que merece la pena contemplar
Para la bajada se propone un recorrido diferente, tomando la pista que lleva
a los llanos y descendiendo por ella hasta una indicación que nos conduce
a través de un pequeño camino a la izquierda hacia unas hermosas
cascadas, muriendo en las proximidades del parador. Los que lo deseen pueden
bajar por el camino de subida o continuar por la pista rodeando el fondo del
valle, para cruzar frente al parador un pequeño puente sobre el Cinca
que nos sitúa de nuevo en el punto de partida.
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