Pirineo Aragonés

Templo budista de Panillo

Area: 
Pirineo

Situado a 9 km. de Graus destaca, como un paisaje de otro mundo, un curiosísimo templo budista presidido por la tradicional estupa. La paz que se respira en este lugar es una verdadera tentación para urbanitas hastiados.

El Templo Budista de Panillo fue fundado por tres lamas budistas hace unos años como monasterio de Dag Shang Kagyu, trasladando así el Tíbet a esta parte del pirineo oscense.

Este centro de culto budista es un sorprendente multicolor refugio espiritual, en el que lo primero que se encuentra es la Estupa, característica arquitectura budista, en la que se han pintado las 35 imágenes de Buda; separado está el templo. El colorido y los remates de aleros y linterna, previenen de su contraste interior: alfombras, lámparas, muros y representaciones, donde el color gana en fuerza a la materia. Hay que entrar descalzo. En la planta superior viven los lamas, ahora cuatro, con vida similar a los cartujos. También separada hay una casa de campo amplia, con habitaciones y comedor de pocas comodidades, porque entienden que no son necesarias.


Puede pasarse allí unos días a precios económicos y descuentos del cien por cien para amigos y colaboradores. Al templo se va a rezar, a meditar o a estudiar, aunque se celebran muchas actividades dirigidas por la Sanga o grupo de gente amigable. Por el monte unas casitas sirven de morada individual a los "novicios", retirados totalmente del mundo por tres años. > Como es sabido los budistas se retiraron del Tibet tras la invasión china de 1959 y comenzó su diáspora por el mundo. Una rama la del Dalai Lama o bonetes rojos están en La Alpujarra. Los de Panillo, más esotéricos y misteriosos, llamados Karmapa o bonetes amarillos, proceden del Monasterio de Sonada en la India. El entorno parece Asia: mástiles con banderas y gallardetes escritos con oraciones que el viento mueve y se convierten en oración permanente. Campanitas entre los pinos, que al sonar dan gloria a los de arriba y alegría a los de abajo. Vida austera, sencilla, muy radical, siempre tras la perfección mental y la espiritualidad.