Cultura y Patrimonio en el Valle de La Fueva
Además de
contar con una de las escasas muestras de arte paleolítico en Aragón,
los grabados sobre arcilla de la cueva del Forcón, cerca de San Juan de
Toledo de la Nata, el grueso del legado patrimonial de La Fueva es
medieval.
Hacia 1017, Sancho III el Mayor anexionó Sobrarbe al
reino de Pamplona y prolongó hacia el este la línea defensiva de sus
dominios. Sus hijos Gonzalo, rey de Sobrarbe y Ribagorza, y Ramiro,
primer rey de Aragón, la renovaron y ampliaron. Nacieron así los
castillos de Toledo, Samitier, Muro de Roda, Morillo de Monclús,
Troncedo y Clamosa y, también en esa primera mitad del siglo XI,
primitivas iglesias románicas como San Bartolomé de Muro, San Juan de
Toledo y la de San Emeterio y San Celedonio de Samitier. La
impronta que los maestros lombardos dejaron en las dos últimas se
aprecia, a su vez, en San Clemente de Palo. Del siglo XII y de un
románico pleno, tenemos las iglesias de Muro, Tierrantona, Morillo,
Troncedo y ermitas como la de la Esperanza de Clamosa. Iglesias
románicas del siglo XIII son las de Fosado y Charo.
El gótico, normalmente tardío, se desarrolló en el siglo XIV, como ejemplo, las parroquias de Palo, Formigales y Rañín.
La
renovadora época barroca aportó otras iglesias como la de Trillo (siglo
XVII), la de Clamosa (siglo XVIII) y la de Samitier (siglos XVIII-XIX).
Por
último, cabe destacar el Santuario de Nuestra Señora de Bruis, en Palo,
que empezó a edificarse en el siglo XVI y continuo su reforma hasta el
siglo XIX.
La Fueva cuenta además con buenas muestras de
arquitectura popular; además de castillo, emblema del poder político y
militar, la casa y su patrimonio constituyen la unidad económica y
familiar básica, transmitida íntegramente de generación en generación a
través de la figura del "hereu".
La casa familiar suele ser una
construcción amplia y antigua, de mampostería generalmente, que consta
de tres pisos destinados a servicios, vivienda y falsa. Sobre su tejado
de laja o teja, suele despuntar una chimenea troncocónica. Callizos
abovedados protegen pasos a la vez que crean bellos rincones donde
asoman arcadas, dinteles decorados y algún escudo.
En el valle
de La Fueva existen espléndidos ejemplos de casas fuertes que se
remontan a l siglo XVI y están protegidas por torreones cuadrangulares
y circulares. Sobresalen Casa Palacio en Salinas de Trillo, Casa
Fantova en Humo de Rañín, Casa Morillo en Arasanz y las dos casas
vinculadas a la familia de los Mur en Formigales y Aluján.
Pequeños
pozos cubiertos, pajares, bordas, casetas, molinos, herrerías, fuentes,
eras o aventaderos completan el conjunto de construcciones asociadas a
las faenas cotidianas. Junto a ellas, numerosas ermitas y oratorios
salpican montes y campos, casas y aldeas.
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